El ciclo de José

Parte del curso de Pentateuco. Ficha 9: Ciclo de José - G. Von Rad

  • A nivel literario:
    • Composición de dos redacciones más antiguas.
    • No parte de un modelo narrativo previo.
    • Es una única narración muy extensa.
    • Solo uno o dos puntos culminantes.
    • Protagonista perfectamente definido.
      • Abrahán y Jacob son solo «destinatarios» de la promesa de Dios.
      • José: un humano completo.
  • Contexto del narrador:
    • Con la monarquía, Israel entra en crisis: entra en la escena política (interna y externa).
      • Cambio cultural y espiritual.
    • Antes, la visión de la actuación de Dios estaba unida a las tradiciones sagradas de los antepasados: liturgia, culto, milagros, carismas…
    • Reinado de Salomón: «Ilustración», apertura de las capacidades humanas.
      • Expresar el nuevo microcosmos del hombre con la narración (psicología, vivencia, diálogo, sueños…)
      • Interés por horizontes culturales más grandes (complacencia con lo exótico de Egipto).
    • Ideal educativo preciso (=hombre ideal); conjunción de belleza y bondad (clase social, música, guerra, presencia física, don de palabra y bendición de Dios).
      • En 1Sm y en Prov.
      • Aplicable a José.
      • No se educa en la religión; sino desde los presupuestos de la fe.
        • El principio es el «temor de Dios» (=respeto, filiación).
      • Se ejercitaban en el mundo de la política.
      • La historia de José contiene dos discursos (=muestra de que José habla bien).
    • El arte del narrador no se muestra solo en los grandes discursos.
      • Palabras de maestro: «Estad tranquilos y no temáis. Vuestro Dios, el Dios de vuestros padres…».
  • Religiosidad del relato:
    • ¿Qué se desea vehicular?
      • Andanzas de un joven hebreo, que ha ido forjando su personalidad
        • Con disciplina, modestia, conocimientos, amabilidad, dominio de sí y respeto a Dios.
        • Ecuánime en la miseria y en el éxito.
      • No solo un relato ejemplar o piadoso.
      • Es una historia profana, de desnudo realismo; Dios está implícito.
      • Estructura:
        • Primera parte: sucesión dramática de acontecimientos externos (sueños, venta, encarcelamiento, encumbramiento).
        • Segunda parte: Encuentros de José con sus hermanos y, finalmente, con su padre.
      • En la 1ª, Dios acompaña a José en el sufrimiento; no lo preserva, pero le protege.
        • Destaca: interpretación de los sueños ante el Faraón.
          • Dios ilumina a José. Solo Dios conoce el futuro.
      • En la 2ª: sentido profundo de la narración.
        • Se habla abiertamente de Dios, sin reticencias.
          • Pero solo en dos pasajes.
        • Interés del autor por el sufrimiento humano al límite, sin paliativos de Dios.
          • P. ej., culpabilidad de los hermanos.
          • Cuando Simeón va a quedar retenido, la carga se hace mucho más pesada.
            • Les traspasa el corazón.
            • Supuesto pago del delito.
            • El hermano (José) está conmovido, aunque su sombra pese sobre los hermanos.
          • La angustia no es un sino inexorable, ni un castigo; es una prueba.
            • Para ver si han cambiado en su interior.
            • ¿Repetirán su crimen?
          • José se atribuye poderes sobrenaturales.
            • Nos acercamos a la actuación todavía oculta de Dios.
            • «Dios ha descubierto la culpa de tus siervos» (doble sentido).
          • Los hermanos, ahora sí, pueden responder unos por otros, han superado la prueba.
        • Sentido profundo de la narración:
          • 1ª revelación: Solo José puede hablar con autoridad, bruscamente; porque sabía cosas que estaban ocultas para los otros.
            • Puede ver todo con otra luz.
            • Dios envió a José por delante, para que sus hermanos sobrevivieran.
            • La providencia de Dios actuando, aun en ambiente profano.
          • 2ª revelación:
            • Después de morir Jacob, no se atreven a presentarse ante José.
            • A José le duele.
            • Dice: «No tengáis miedo. ¿Soy yo acaso Dios? Vosotros intentasteis hacerme mal, pero Dios intentaba hacer bien para dar vida a un pueblo numeroso, como hoy somos» (Gn 50,19-20).
            • Interpretación salvífica, con lenguaje profano.
            • Dos frases:
              • 1ª Dios mismo se ha pronunciado, dirigiendo los acontecimientos.
                • José no puede actuar por encima de Dios, que ha procurado el bien.
              • 2ª La distancia entre la voluntad del hombre y la de Dios sigue siendo un interrogante. ¿Quién entiende los caminos del Señor?
            • La nueva cultura no niega la fe anterior. Pero presenta una actuación oculta de Dios.
              • Abarca todo, todo lo tiene bajo su control.
              • Utiliza todos los planes del hombre, sin cohibirlos ni manipularlos.
            • Dios estaba presente en la primera mitad de la historia, actuaba, aunque no se viera.
          • Cuestión radical: Si la actuación de Dios queda en lo incognoscible, ¿cómo puede entenderle el hombre?
            • Para el hombre es incontrolable. Salto de fe. Aceptar por la razón.
          • Aunque la acción del hombre es insignificante, la culpa de los hermanos se mantiene.
            • José los trata sin apasionamiento moral.
            • Los hermanos apelan a la fe común para pedir perdón.
            • En la oración aparece la vida.
            • Dios ya ha introducido a los hermanos en la salvación.
          • Narración moderna, con un protagonista moderno.